Visión y Misión

Fundamentación

Nuestra comunidad se propone dar una formación de calidad a nuestros alumnos, desde una mirada que implica educarlos integralmente en un ámbito de contención y respeto a imagen de la Comunidad Trinitaria que nos inspira. Por eso, nuestro propósito es atender a cada uno en su peculiaridad, posibilitando que, en un clima de confianza y amor, pueda desarrollar plenamente todas sus posibilidades para llegar a ser personas íntegras con un proyecto de vida que mire a su propia relación y a los desafíos humanos de su entorno. En definitiva, eduquemos hombres y mujeres que puedan tomar decisiones, vivir y comprometerse desde la fe, la esperanza y el amor. Por eso nuestra Visión.

Visión

Somos una comunidad educativa impulsada por Dios Uno y Trino que, con espíritu misionero, promueve la formación integral e inclusiva de las personas para la transformación de la realidad.

Misión

Formar integralmente en los valores humanos y cristianos, en y desde la experiencia de Dios, en constante discernimiento, fomentando el diálogo y la comunión, brindando una educación de calidad que favorezca el protagonismo de la persona en su crecimiento, anime la integración de las diferencias e impulse, con espíritu misionero, al compromiso responsable en la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

Queremos ser una comunidad, es decir un grupo de personas que vive en y para la Comunión como reflejo del Amor Trinitario de Dios que es Dios Comunidad. Queremos vivenciar el Reino, buscando la comunicación fraterna y a modo de Dios -que es familia-, de manera que cada uno de sus miembros sea protagonista que contenga /cobije como Dios Padre y Madre , que vea en el hermano a Jesús y que sea cómplice del Espíritu que sale al encuentro para irradiar el Amor de Dios.

Somos una comunidad educativa impulsada por Dios Uno y Trino.

El Espíritu nos impulsa a salir al encuentro de otros irradiando  el amor incluso de Dios, ampliando círculos de colaboración, incluyendo al otro con sus diferencias y necesidades e invitando al diálogo fraterno y solidario.

Así, promovemos un corazón misericordioso que tenga una mirada atenta y sensible a las necesidades y al bien del otro, que comparta los propios dones y se abra a aprender para luego involucrarse y ser protagonista de la construcción del Reino.  Cada uno de nuestros alumnos está invitado a descubrir la misión a la cual el Espíritu lo envía, en cada una de las instancias formativas de la escuela. 

Con Espíritu Misionero

Así, desde el amor de Dios Uno y Trino y desde una mirada misionera, la escuela busca la formación de alumnos, personas del siglo XXI, de manera que estén preparados para desenvolverse en el mundo real, con conciencia crítica, ética, reflexiva y ciudadana.

En este sentido, promovemos el desarrollo integral de todas las capacidades personales, mediante una formación de calidad en los aspectos académicos, espirituales, emocionales, sociales, éticos y estéticos con un fin que le da sentido: educar para que cada uno de nuestros alumnos llegue a ser una persona plena y feliz, abierta a la trascendencia y en búsqueda de la comunión con Dios, con los otros y con la creación toda.

Que promueve la formación  integral e inclusiva de las personas

Nuestra Comunidad Educativa y por lo tanto la formación que ofrece no está completa si no se proyecta. Dios mismo, que sale al encuentro, nos llama a salir y no a replegarnos. Nuestros alumnos, hijos de este siglo y de esta sociedad argentina, encontrarán su relación plena si logran constituirse en protagonistas de cambio. La FE, la formación personal, la mirada hacia el otro, no se completan si no es al servicio de una comunidad, una ciudad, una Nación, un mundo más justo, más inclusivo y más solidario.

Para la transformación de la realidad